El sábado estuvimos en el Espacio de Diseño del Teatro La Baita, en San Carlos de Bariloche!! En el evento participaron muchos diseñadores de la ciudad, todos con geniales creaciones!! fué un día increóble!! gracias a todos los que nos visitaron!!
Cada vez hay más chicos que no le temen a las pesadillas!!! Qué alegría!!!! Sigamos cumpliendo nuestra misión!!!
En la foto: Laura Mira Mac con sus carteras de diseños originales y geniales!! Y Sandra de Maceta Mía con sus macetas coloridas y super creativas!! y nosotras en representación de los Espanta Sustos!!!! Macarena y Mariana
Hola!!! Nosotros somos la Familia Espanta Sustos. Nuestra misión es acompañar a los niños a la hora de dormir y espantar las pesadillas, haciendo dulces y placenteros el sueño de los pequeños.Somos simpáticos y divertidos monstruitos; blanditos y suaves de 25cm, diseñados por Maca y Jero dos niños 6 y 8 años y confeccionados con amor y 100% a mano por su mamá. Estamos hechos de telas de distinta texturas y colores. Venimos en lindas bolsitas tambien de tela ideales para regalar.
lunes, 30 de julio de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
Feria de Diseño 28 de Julio 2012
Mañana sábado 28 de Julio estaremos en la Feria de Diseñadores de Bariloche en el Teatro La Baita de 14hs a 19 hs!
Los esperamos con más integrantes!!!!
Esta es Pit Piernas Largas, te abraza con sus piernas y su larga cabellera
Los esperamos con más integrantes!!!!
Esta es Pit Piernas Largas, te abraza con sus piernas y su larga cabellera
Este es el Peludín y su amigo cuidando a Maca y a Jero
Los esperamos en La Baita!! Moreno esquina Morales, Bariloche
jueves, 26 de julio de 2012
Se agranda la familia!!!
Tenemos nuevos integrantes en la familia!!! Te los presentamos:

Tengo largos brazos imantados para abrazarte fuerte o colgarme de donde mas te guste en tu dormitorio.
Aun no me pusieron nombre....te animás a inventarme uno?
Algunos les gusta colgarse de las cortinas y a otros les encantan ir en las mochilas al cole, como un llavero

Tengo largos brazos imantados para abrazarte fuerte o colgarme de donde mas te guste en tu dormitorio.
Aun no me pusieron nombre....te animás a inventarme uno?
También tengo otro amigo "Sopapa" que le gusta pegarse en
Ahora te vamos a presentar a los mas pequeñitos!!!!
Algunos les gusta colgarse de las cortinas y a otros les encantan ir en las mochilas al cole, como un llavero
Preparate porque dentro de poco tenemos cositas para el dormitorio de los bebés!!
martes, 17 de julio de 2012
Donde podes comprar un Espanta Sustos!
Podés contactarnos a través de éste blog o escribirme a marianagoni@hotmail.com.
También nos encontrás en Bariloche en la Galeria del Sol en el local de ropa para niños y en el negocio de Sin Querer Queriendo en Moreno y Rolando
También nos encontrás en Bariloche en la Galeria del Sol en el local de ropa para niños y en el negocio de Sin Querer Queriendo en Moreno y Rolando
Evento Mamás Creativas!!
El pasado sábado 14 de Julio, nos presentamos en sociedad en el evento de Mamás Creativas, organizado por Todo Sobre el bebé en la ciudad de San Carlos de Bariloche, Patagonia, Argentina y fue todo un éxito!!
Ahora hay más niñitos que duermen con nuestra compañía y que no tendrán mas miedo a las pesadillas!! Seguimos cumpliendo con nuestra misión!!!
Ahora hay más niñitos que duermen con nuestra compañía y que no tendrán mas miedo a las pesadillas!! Seguimos cumpliendo con nuestra misión!!!
sábado, 7 de julio de 2012
martes, 3 de julio de 2012
Notas
Confetty Evento nos realizó una muy linda nota y nos sumó a su blog!!
Gracias www.confettyeventos.blogspot.com.ar
Gracias www.confettyeventos.blogspot.com.ar
lunes, 2 de julio de 2012
Por qué nos llamamos Espanta Sustos?
Mis hijos de 6 y 8 años se despertaban todas las noches porque tenían pesadillas. Se despertaban en medio de la noche asustados, angustiados y llorando alguna que otra vez. Descansaban mal y a la mañana siguiente los acompañaba un despertar fastidioso y complicado. Ellos soñaban y tenian pesadillas con monstruos que los atacaban.
Como mamá preocupada (y también mal descansada) empecé a interiorizarme sobre el tema (les voy adjuntar algunos articulos muy interesantes) y lo que mejor resultado me dió fué conversar con mis hijos sobre los sueños que habían tenido. Me contaban sobre los monstruos, como eran, que ruidos hacian, etc etc. A partir de allí comenzamos a dibujar juntos esos "aterradores monstruos" hasta darnos risa de ellos y lo absurdo que eran!! no eran más que unos monstruitos que no podian aterrorizar a ningun niño!!! me dijeron un día.
Fué así como surgieron los Espanta Sustos!! como pequeños monstruitos para ahuyentar pesadillas, ridiculizando el objeto del temor se volvió el mejor aliado y antídoto, al comprender mis hijos que solo se trataban de seres de su imaginación a los que no habia que tenerles miedo.
Asi, todas las noches los Espanta Sueños, a veces ocultos entre las sábanas, o desde la repisa de la biblioteca o dentro del cajón de los juguetes , se volvieron los protectores de los sueños de mis pequeños y desde entonces todos en casa dormimos plácidamente. Nuestros mejores amigos, los Espanta Sustos, están cumpliendo su misión!!!
Como mamá preocupada (y también mal descansada) empecé a interiorizarme sobre el tema (les voy adjuntar algunos articulos muy interesantes) y lo que mejor resultado me dió fué conversar con mis hijos sobre los sueños que habían tenido. Me contaban sobre los monstruos, como eran, que ruidos hacian, etc etc. A partir de allí comenzamos a dibujar juntos esos "aterradores monstruos" hasta darnos risa de ellos y lo absurdo que eran!! no eran más que unos monstruitos que no podian aterrorizar a ningun niño!!! me dijeron un día. Fué así como surgieron los Espanta Sustos!! como pequeños monstruitos para ahuyentar pesadillas, ridiculizando el objeto del temor se volvió el mejor aliado y antídoto, al comprender mis hijos que solo se trataban de seres de su imaginación a los que no habia que tenerles miedo.
Asi, todas las noches los Espanta Sueños, a veces ocultos entre las sábanas, o desde la repisa de la biblioteca o dentro del cajón de los juguetes , se volvieron los protectores de los sueños de mis pequeños y desde entonces todos en casa dormimos plácidamente. Nuestros mejores amigos, los Espanta Sustos, están cumpliendo su misión!!!
Están confeccionados 100% a mano, con distintos tipos de telas y texturas, con ojos móviles y aplicaciones de lentejuelas, bordados y rellenos de vellón sintético. Son suavecitos y blanditos de 25cm de altura aprox.
Vienen en prácticas bolsitas de tela ideales para regalar.
Todos son diferentes. Por los colores y diseños son aptos tanto para chicas como para varones desde bebés hasta los 8 años inclusive. Son tan simpáticos y coloridos que quedan divinos como decoración de cualquier dormitorio inclusive.
Hay una versión doble: grande y pequeñito, que vienen juntos en composé. O podés armar la dupla que quieras.
Las pesadillas infantiles y los terrores nocturos (www.psicodiagnosis.es)
LAS PESADILLAS INFANTILES Y LOS TERRORES NOCTURNOS
por Lic. Sergei Banús -Especialista en Psicología Infantil- Tarragona, España
1- Introducción
Las pesadillas infantiles y los Terrores nocturnos se engloban dentro de los Trastornos del Sueño y concretamente en el grupo de las Parasomnias.
Se denominan parasomnias a aquellos trastornos del sueño caracterizados por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus fases específicas o a los momentos de transición sueño-vigilia.
Normalmente no constituyen trastornos importantes pero sí que pueden ser objeto de asesoramiento o intervención psicológica por los efectos secundarios que pueden producir en el niño (miedo a dormirse, a la noche, a conciliar el sueño sólo, irritabilidad, ansiedad, etc.).
2- Diferencias entre Pesadilla y Terror Nocturno
3- Pesadillas Infantiles
Se trata de uno de los trastornos más frecuentes en la infancia. Podemos definirlo como un sueño largo muy elaborado, con riqueza de detalles y que provoca en el niño una fuerte sensación de ansiedad, miedo o terror. El contenido de los mismos es muy variado pero siempre existe un componente de peligro para la integridad física del niño. Por lo general no hacen referencia a situaciones reales (salvo en aquellos niños que han sufrido situaciones traumáticas).
El episodio suele terminar con el despertar del niño, volviendo éste a un estado de plena alerta y con la sensación de miedo o ansiedad todavía presente.
A diferencia de lo que ocurre con los terrores nocturnos, el niño, normalmente, es capaz de relatar con todo detalle el sueño, sus personajes, circunstancias y hechos que se han ido sucediendo.
Aunque las pesadillas no suelen suponer un riesgo, por sí mismas, para la salud del niño, sí que pueden producir un cierto temor a dormir, en especial, si éstas son frecuentes. Es en estos casos cuando se puede alterar el patrón de sueño y aparecer secundariamente la somnolencia excesiva, irritabilidad, ansiedad, etc.
Las pesadillas suelen aparecer en la fase REM y con mayor frecuencia en la segunda mitad de la noche.
Respecto a sus orígenes se han asociado con agentes externos que han provocado inquietud en el niño. A medida que disminuyen las causas que lo han producido irán desapareciendo. No suelen existir trastornos psicológicos asociados a las pesadillas sino que normalmente tienen relación con fases específicas del desarrollo emocional.
Para algunos autores las pesadillas constituyen una expresión del proceso evolutivo de maduración del sistema psíquico y la puesta en marcha de mecanismos defensivos.
Cuando son muy frecuentes, sí que se ha asociado a niños con un perfil de inseguridad por algún motivo familiar, escolar u otro.
Son también habituales en niños que han estado separados de sus madres durante un largo periodo de tiempo o si son hospitalizados.
Según el DSM-IV, la prevalencia oscila entre un 10-50% en niños de 3 a 5 años. El primer episodio suele aparecer por primera vez entre los 3 y 6 años.
Normalmente estos episodios se superan con la edad y no necesitan ningún tipo de intervención psicológica.
Orientaciones para superar pesadillas
Ya hemos comentado que la pesadilla suele acabar con el niño despierto y con una gran ansiedad o miedo.
-Los padres deben saber tranquilizar a los niños tras el episodio.
-Es importante que acudan al dormitorio del hijo, lo escuchen pero sin entrar en demasiado detalles acerca del contenido del sueño.
-No abrumarlo con demasiadas explicaciones de entrada (por ejemplo intentar demostrarle que los monstruos sólo existen en su imaginación).
-Utilice una voz suave y trate de no mostrarse excesivamente preocupado o ansioso por lo que ha sucedido.
-Déle instrucciones en el sentido de que ha tenido una pesadilla mientras dormía y que ya ha pasado todo.
-Si el niño es pequeño o está muy asustado puede valorarse, tras el episodio concreto y su magnitud, la idoneidad de dejarle dormir en el dormitorio de los padres, o que alguno de ellos lo acompañe durante algún tiempo mientras trate de conciliar el sueño. También puede dejarse conectado algún pequeño piloto de luz. De todas formas, estos aspectos deben valorarse en cada caso para no crear hábitos inadecuados.
-Para los niños más mayores (a partir 7 u 8 años) puede funcionar bien que los padres hablen por la mañana acerca de la pesadilla. Hay que averiguar si hay algo que le preocupa en especial (en el cole, en casa...).
-Es importante saber escuchar y/o interpretar las claves de su comportamiento (si han habido cambios en su conducta habitual contingentemente a la aparición de las pesadillas, etc.)
-Explicarle que estos episodios, aunque muy molestos, obedecen a unos procesos normales que se dan durante el crecimiento y tienen carácter transitorio. Con ello podremos contribuir a rebajar el nivel de ansiedad asociada al episodio y el temor a que se vuelva a producir.
-El hablar sobre lo sucedido en un ambiente calmado y lúdico siempre resulta una gran herramienta terapéutica. Puede también, según la edad del niño, utilizarse el dibujo como medio para sacar fuera el miedo y plasmarlo en un papel donde podrá manipular la historia. Cada niño es diferente y así sucede con la vivencia de la pesadilla, por tanto, deberemos ajustarnos a las peculiaridades de cada caso.
por Lic. Sergei Banús -Especialista en Psicología Infantil- Tarragona, España
1- Introducción
Las pesadillas infantiles y los Terrores nocturnos se engloban dentro de los Trastornos del Sueño y concretamente en el grupo de las Parasomnias.
Se denominan parasomnias a aquellos trastornos del sueño caracterizados por acontecimientos o conductas anormales asociadas al sueño, a sus fases específicas o a los momentos de transición sueño-vigilia.
Normalmente no constituyen trastornos importantes pero sí que pueden ser objeto de asesoramiento o intervención psicológica por los efectos secundarios que pueden producir en el niño (miedo a dormirse, a la noche, a conciliar el sueño sólo, irritabilidad, ansiedad, etc.).
2- Diferencias entre Pesadilla y Terror Nocturno
|
PESADILLAS
|
TERRORES NOCTURNOS
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|
Normalmente el niño se despierta durante el episodio y recuerda
el contenido del sueño.
|
A pesar de que puede incorporarse de la cama e incluso llorar o
gritar, resulta muy difícil despertarle. No recordará nada.
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|
Los contenidos del sueño recordados son muy elaborados.
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Contenidos inexistentes o muy vagos del episodio.
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Durante los episodios no suelen aparecer movimientos ni
vocalizaciones ya que no existe tono muscular. En el caso de que aparezca
alguna palabra o grito indica el final de la pesadilla.
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Pueden aparecer verbalizaciones y/o vocalizaciones por la
presencia de tono muscular.
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Al despertarse: sensación de miedo y ansiedad asociadas al
recuerdo de las imagenes oníricas.
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Se experimenta una intensa ansiedad con gran activación
autonómica.
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Aparecen en la fase de sueño REM.
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Aparecen en el sueño No REM.
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Suelen darse en la segunda mitad de la noche.
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Se dan en la primera mitad de la noche.
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Inicio entre los 3 y 6 años.
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Inicio entre los 4 y 12 años.
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Suelen remitir a medida que el niño se hace mayor.
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Suelen desaparecer con el tiempo y normalmente no precisan
tratamiento farmacológico.
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3- Pesadillas Infantiles
Se trata de uno de los trastornos más frecuentes en la infancia. Podemos definirlo como un sueño largo muy elaborado, con riqueza de detalles y que provoca en el niño una fuerte sensación de ansiedad, miedo o terror. El contenido de los mismos es muy variado pero siempre existe un componente de peligro para la integridad física del niño. Por lo general no hacen referencia a situaciones reales (salvo en aquellos niños que han sufrido situaciones traumáticas).
El episodio suele terminar con el despertar del niño, volviendo éste a un estado de plena alerta y con la sensación de miedo o ansiedad todavía presente.
A diferencia de lo que ocurre con los terrores nocturnos, el niño, normalmente, es capaz de relatar con todo detalle el sueño, sus personajes, circunstancias y hechos que se han ido sucediendo.
Aunque las pesadillas no suelen suponer un riesgo, por sí mismas, para la salud del niño, sí que pueden producir un cierto temor a dormir, en especial, si éstas son frecuentes. Es en estos casos cuando se puede alterar el patrón de sueño y aparecer secundariamente la somnolencia excesiva, irritabilidad, ansiedad, etc.
Las pesadillas suelen aparecer en la fase REM y con mayor frecuencia en la segunda mitad de la noche.
Respecto a sus orígenes se han asociado con agentes externos que han provocado inquietud en el niño. A medida que disminuyen las causas que lo han producido irán desapareciendo. No suelen existir trastornos psicológicos asociados a las pesadillas sino que normalmente tienen relación con fases específicas del desarrollo emocional.
Para algunos autores las pesadillas constituyen una expresión del proceso evolutivo de maduración del sistema psíquico y la puesta en marcha de mecanismos defensivos.
Cuando son muy frecuentes, sí que se ha asociado a niños con un perfil de inseguridad por algún motivo familiar, escolar u otro.
Son también habituales en niños que han estado separados de sus madres durante un largo periodo de tiempo o si son hospitalizados.
Según el DSM-IV, la prevalencia oscila entre un 10-50% en niños de 3 a 5 años. El primer episodio suele aparecer por primera vez entre los 3 y 6 años.
Normalmente estos episodios se superan con la edad y no necesitan ningún tipo de intervención psicológica.
Orientaciones para superar pesadillas
Ya hemos comentado que la pesadilla suele acabar con el niño despierto y con una gran ansiedad o miedo.
-Los padres deben saber tranquilizar a los niños tras el episodio.
-Es importante que acudan al dormitorio del hijo, lo escuchen pero sin entrar en demasiado detalles acerca del contenido del sueño.
-No abrumarlo con demasiadas explicaciones de entrada (por ejemplo intentar demostrarle que los monstruos sólo existen en su imaginación).
-Utilice una voz suave y trate de no mostrarse excesivamente preocupado o ansioso por lo que ha sucedido.
-Déle instrucciones en el sentido de que ha tenido una pesadilla mientras dormía y que ya ha pasado todo.
-Si el niño es pequeño o está muy asustado puede valorarse, tras el episodio concreto y su magnitud, la idoneidad de dejarle dormir en el dormitorio de los padres, o que alguno de ellos lo acompañe durante algún tiempo mientras trate de conciliar el sueño. También puede dejarse conectado algún pequeño piloto de luz. De todas formas, estos aspectos deben valorarse en cada caso para no crear hábitos inadecuados.
-Para los niños más mayores (a partir 7 u 8 años) puede funcionar bien que los padres hablen por la mañana acerca de la pesadilla. Hay que averiguar si hay algo que le preocupa en especial (en el cole, en casa...).
-Es importante saber escuchar y/o interpretar las claves de su comportamiento (si han habido cambios en su conducta habitual contingentemente a la aparición de las pesadillas, etc.)
-Explicarle que estos episodios, aunque muy molestos, obedecen a unos procesos normales que se dan durante el crecimiento y tienen carácter transitorio. Con ello podremos contribuir a rebajar el nivel de ansiedad asociada al episodio y el temor a que se vuelva a producir.
-El hablar sobre lo sucedido en un ambiente calmado y lúdico siempre resulta una gran herramienta terapéutica. Puede también, según la edad del niño, utilizarse el dibujo como medio para sacar fuera el miedo y plasmarlo en un papel donde podrá manipular la historia. Cada niño es diferente y así sucede con la vivencia de la pesadilla, por tanto, deberemos ajustarnos a las peculiaridades de cada caso.
domingo, 1 de julio de 2012
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