A medida que crece, el niño se da cuenta de que el mundo se extiende más allá de mamá y papá. Y aunque esto estimula su curiosidad, también le vuelve vulnerable. Es la etapa de las caídas, de ser intrépido y de descubrir asustado que puede actuar por sí mismo.
Su muñeco preferido cobra entonces un nuevo significado: será su aliado en los momentos difíciles, su compañero de aventuras y un refuerzo emocional para enfrentarse a lo desconocido.
- Afrontar las primeras separaciones de sus padres. Gracias a él puede superar su dependencia y adquirir autonomía. Por eso, procura que no le falte en sus primeros días de guardería, cuando tiene que quedarse con la niñera, al tratar con desconocidos…
- Enfrentarse a sus miedos. Deja que lo abrace cuando se vaya a la cama y cuando esté cansado o tenga hambre.
- Asimilar las normas. Cuando le regañas, él regaña a su muñeco y esto le ayuda a digerir su enfado y entender que existen límites que debe respetar.
- Superar las frustraciones. Cuando sufre algún percance (se cae o pierde en algún juego), la compañía de su amigo le anima a intentarlo de nuevo.
- Desarrollar el lenguaje. Habla con su muñeco y le dedica las mismas palabras que vosotros a él, una buena práctica para aprender a expresarse mejor.
- Entrenar sus habilidades. Cuando viste a su muñeco, ensaya para ponerse la ropa. Cuando juega con él a las comiditas, aprende hábitos alimenticios…Y esto le ayuda a madurar.
APRENDIZAJE EMOCIONAL
Te habrás dado cuenta de que a veces coge a su muñeco y lo achucha con cariño, le besa y le acaricia, y en otras ocasiones lo deja tirado, le pega y le trata con desconsideración. Tu hijo maneja así el vaivén de sus propios sentimientos (ahora te quiero, ahora estoy enfadado) y elabora sus emociones.
Cómprale muñecos blanditos, que le quepan en los brazos y que puedan lavarse. Cuando adquiera madurez emocional necesitará menos su compañía, pero ésa es una decisión que debes dejar en sus manos. Mientras tanto, cuídalo: es un buen amigo para tu hijo.
SI ESTÁ MUY AFERRADO A ÉL...
No te preocupes, es algo normal. Para él es muy importante, así que:
- Trátalo con cuidado y procura que no se rompa ni se pierda.
- Permite que lo lleve a todas partes, sobre todo si os mudáis de casa o vais de viaje. Necesitará una ración extra de seguridad y el tacto y el olor del muñeco le evocarán su ambiente familiar.
- Compra un muñeco idéntico al elegido por tu hijo y dáselo de vez en cuando para que adquiera la apariencia, tacto y olor de su otra “mascota”. Así tendrás un repuesto en caso de extravío.
- Cose o pinta en el muñeco una etiqueta con la dirección y el teléfono, para que os lo puedan devolver si se pierde.
- Asegúrate de llevarlo al salir de casa. Puede que tu hijo lo reclame a mitad de camino y tengáis que regresar a buscarlo.
- Siempre que salgáis de algún restaurante o tienda , comprueba que tu hijo lleva su muñeco.
Artículo extraído de : www.crecerfeliz.es- Autor: Isabel Alvarez, Psicóloga Infantil


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